Por siempre
Escrito el 10 de noviembre:
Llamadle falta de motivación o llamadle como queráis, por no haber escrito nada en cuatro meses. Si no he publicado nada, es que no he estado tan mal como para desahogarme…que no es poco.
Podría contar que mis exámenes de septiembre no me fueron nada mal y que posiblemente me den la beca que tanto he deseado y por la que tanto he luchado, podría contaros mi alegría por haber aprobado el examen de conducir…pero si estoy escribiendo hoy, es por una fuerza mayor. ¿ cuánto tiempo ha pasado desde mi primer artículo? ¿casi dos años? Este blog me serviría para dedicarle unas putrefactas palabras al mundo sin que se enterase de quién soy (aunque fuese de cobardes), me serviría para intentar razonar y encontrar, de alguna manera, respuestas a preguntas que me quedaban grandes; y me serviría para alimentar un amor construido en las nubes, sin base, sin pies ni cabeza; sin saber qué podía sentir Él por mi, o si me estaba enamorando por el simple hecho de no poder tenerlo nunca… “luchar por amor, nunca es tiempo perdido”, lo dije en su momento hace ahora tanto tiempo… y lo sigo diciendo. Lo he pasado mal, he tenido momentos en los que me rendí, momentos en los que me dije, Eternal, para qué luchas…para qué sufres por un sueño imposible, porqué hacerlo si no sé siquiera cual es mi premio. Quise dejar de soñar, no podía cargar con tanta espera, pero algo dentro de mí me decía que siguiese adelante, porque las cosas que realmente merecen la pena en esta vida, son las más difíciles de conseguir. Pero y si después de tanto esperarlo, Él no sentía nada por mi? No importaba, estaría a su lado, daba igual si fuese amiga o algo más. Yo sabía lo que quería, entonces lo demás no importa, si las ideas están claras.
Hoy he venido aquí para decirle algo al mundo y a la vida: GRACIAS.
Hoy estoy escribiendo para decirles algo a las personas que persiguen un sueño, a personas que lloran para conseguir esa meta que parece tan imposible, tan lejana… SEGUID LUCHANDO y que nadie os quite al ilusión, porque los sueños se cumplen, tarde o temprano el tren pasará por delante de nosotros, y solo tenemos que hacerlos ver para que se acuerde de que estamos ahí. ¿Por qué digo todo esto? Porque, señores, hace un mes aproximadamente, durante cuatro días, mi vida ha sido maravillosa. Al fin mi deseo de verlo se cumplió: Él cogió un avión y vino a verme. He sido correspondida y me ha hecho sentir la persona más especial del mundo, ha hecho que me viese más fuerte para conseguir lo que me proponga, y todo fue…por qué no decirlo, perfecto.
La pregunta es: ¿y ahora qué? Ahora me toca a mi mover ficha, me voy a Barcelona para estar con él. Después de este viaje, Dios dirá… quizás esta pequeña historia termine como empezó, con la distancia; o quizás consiga irme a vivir allí algún día…o quizás no. Pero nuestro futuro incierto no me desmoraliza, le quiero, y no pienso perderlo sin antes luchar con todas mis fuerzas; podrán venir sus amantes, sí, podrán venir…y se irán, y yo estaré ahí para lo que necesite, como amiga o como sea, para tomarnos unas cervezas juntos o para desahogarnos en un mal día.
Podré llorar su ausencia, y merecerá la pena, podré vivir a


sorrow dijo
No sabes lo muchísimo que me alegro, después de haber leído tanto sobre ti y tus sentimientos digamos que te he cogido cierto cariño.
Sencillamente perfecto. Eres un claro ejemplo de que soñar es algo que nos mantiene arriba, aunque a veces duela.
Espero que esa felicidad que sientes ahora esté ahí durante bastante tiempo o, al menos, que no te hundas demasiado ^^
20 Diciembre 2008 | 10:37 AM